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¿Cuáles son las fuentes dietéticas de los fitoestrógenos?

respuesta de un medico

Los brotes de alfalfa, junto con la soja, el trébol y semillas de lino, son las fuentes dietéticas más importantes de fitoestrógenos, compuestos beneficiosos que incluyen isoflavonas, lignanos y cumestanos. Un número de estudios en seres humanos, animales y sistemas de cultivo celular sugieren que los fitoestrógenos dietéticos desempeñan un papel importante en la prevención de síntomas de la menopausia, osteoporosis, cáncer, y enfermedades del corazón.

Los fitoestrógenos se cree que funciona a través de un número de mecanismos, incluyendo:

  • Producir efectos estrogénicos y anti-estrogénica

  • Inducir el retorno de diferenciación normal de las células en células de cáncer

  • La supresión de la angiogénesis, la formación de nuevos vasos sanguíneos necesarios para alimentar las células de cáncer

  • Inhibir las citoquinas proinflamatorias

  • Proporcionar actividad antioxidante

Dado que los fitoestrógenos tienen actividad estrogénica mucho más bajo que los estrógenos humanos, sino que se unen a los receptores estrogénicos humanos, pueden ayudar a normalizar los efectos del estrógeno en el cuerpo. Cuando los niveles de estrógeno son demasiado bajos, los fitoestrógenos suministrar cierta actividad estrogénica, pero cuando los niveles de estrógeno son demasiado altos, los fitoestrógenos mismos, mediante el uso de receptores disponibles hasta estrógeno, bloquear potentes estrógenos humanos, causando un efecto anti-estrogénico.

La actividad estrogénica está implicada en la mayoría de los cánceres de mama, y la investigación actual sugiere que el cáncer de tiroides también puede ser una enfermedad dependiente de estrógenos. Un reciente estudio poblacional de casos y controles estudio se examinaron los efectos de alimentos ricos en fitoestrógenos sobre la incidencia del cáncer de tiroides. El estudio de más de 1.600 mujeres en el área de San Francisco Bay reveló que los que comían con frecuencia brotes de alfalfa y alimentos de soya tenían tanto como un riesgo 65 por ciento menor de cáncer de tiroides, sin importar si eran de raza caucásica, asiática o pre o- posmenopáusica.