Salud y Bienestar
salud familiar

¿Cómo se puede estar en el dolor afecta el comportamiento de mi hijo?

respuesta de un medico

La edad del niño y la comprensión de lo que causa el dolor puede afectar su comportamiento y el sentido de bienestar. Aquí están algunas cosas a tener en cuenta en cada edad:

  •  Los recién nacidos, de 0 a 3 meses, puede llorar mucho, incluso al ser consolados. Un recién nacido puede gruñido o gemido, hipo, apretar los puños, o difundir sus dedos bien separados. Ella puede poner las manos cerca de la boca. Ella puede tener problemas para dormir o dificultad para mantenerse despierto. Es posible que se asustan con facilidad, y se resisten a ser tocado por hacer movimientos bruscos o arqueando la espalda cuando se celebraba.
  •  Los bebés y los niños pequeños, de 1 a 3 años de edad, puede querer que se realizará todo el tiempo de separación y el miedo de vosotros. Un signo fuerte de dolor es que tu hijo no puede estar interesado en los juguetes o actividades que normalmente disfruta. Bajo el dolor extremo, se pueden mostrar comportamientos tales como golpear o se retorcía. A pesar de que sólo se puede usar unas pocas palabras para describir el dolor, puede ser capaz de señalar el lugar que duele.
  •  Niños en edad preescolar, de 3 a 5 años de edad, a menudo tienen dificultades para entender por qué hacen daño y cuando el dolor se detendrá. Un niño en edad preescolar puede pensar que su dolor es un castigo por mal comportamiento. Ella puede crear razones para fingir por qué está en el dolor. Cuando juega, es posible que desee repetir temas de enfermedad, lesión, o el hospital. Esto puede ayudarle a dar sentido a lo que le está pasando.
  •  Niños en edad escolar, de 5 a 12 años de edad, pueden entender explicaciones sencillas sobre qué tienen dolor y cuánto tiempo va a durar. Mientras que un niño en edad escolar por lo general puedo decir dónde y cuánto le duele, es posible que trate de ser valiente y pretender que no está en el dolor. O, puede exagerar la descripción de su experiencia y el dolor. También pueden tener miedo de que los tratamientos médicos va a cambiar su cuerpo de forma permanente.
  •  Los adolescentes, de 12 a 18 años, pueden tener miedo de perder el control de lo que está pasando con ellos o estar preocupado de que podría morir por el dolor. Un adolescente puede tratar de ser valiente y pretender que no está en el dolor. No podría describir el dolor bien porque ella puede sentirse incómodo acerca de su cuerpo. Se puede suponer que otras personas sepan lo que está pensando o puede pensar que ella es la única que ha sentido alguna vez el dolor que siente.